
Arriba está una imagen (si sale muy pequeña, darle clic por favor) que presenta cuatro capítulos independientes -y sin título ni referencia- de lo que empezó siendo una exploración meramente etimológica del discurso contemporáneo, pasó por un libro de autoayuda de tintes religiosos y terminó formulándose como una especie de cosmología pobre del arte contemporáneo; en la cual el gran dios es un Narrador sin afán alguno de autoría, en donde en los cielos intermedios se encuentran los eones, sabios iluminadores de los habitantes del mundo: los mortales. Algún día bajará del númen del Narrador un Arquitecto redentor. Lo demás es Texto.
Dejemos hasta aquí. Espero que pueda interesarle a alguien y gustoso comparto con ustedes si quisieran ver el trabajo completo.
Julio García Murillo
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