"Tout va bien" : Modos abiertos de acción cultural
Mariana Delgado y Paz Sastre Domínguez
“…Esta fotografía responde la misma cuestión que la película plantea: ¿qué deben hacer los intelectuales en la revolución? La fotografía da una respuesta práctica a esta pregunta; la respuesta que da es su práctica…”
El espacio dado, en el que vivimos y nos desarrollamos y morimos, no se entiende más como eso, como el plano en que la vida encuentra su modo, sino como una multitud de paisajes heterogéneos que se superponen lo mismo que se yuxtaponen, por donde circulan personas, objetos e información, y en donde convergen y se conectan simultáneamente los ámbitos técnicos, financieros, mediáticos y de ideas. Estos términos son todos exponenciales y sus resultados son necesariamente fractales: antes que un sistema de escalas y dimensiones múltiples, lo que vemos -cuando intentamos- es un caos.
Localizar hoy cualquier actividad cultural implica necesariamente atender dos de las tendencias vectoriales de la globalización: la economía a gran escala y las tecnologías de comunicación e información. Sobre el territorio socioecológico que conforma la primera de ellas se ha ido superponiendo y enlazando de manera compleja la emergencia de un territorio virtual. El desarrollo de las prácticas culturales en este territorio dual carga consigo el peso de largas vivencias y de unas muy extensas historiografías mediales, ambas, cultural, social, económica y políticamente geolocalizadas. No obstante, la especificidad contemporánea reside en la transformación tecnológica acaecida en el territorio comunicacional a través de los medios de comunicación e información que son también, y como siempre han sido, aquéllos de la vivencia, el conocimiento y la memoria. Trasladados al conjunto de dispositivos digitales estos medios adquieren la capacidad principal de prescindir de su soporte material y, por tanto, de abandonar el territorio socioecológico que ocupaban convirtiéndose en hipermedios.
“…Al no servir las viejas respuestas para las nuevas preguntas de las luchas revolucionarias hay que aprender a hacer estas nuevas preguntas de quienes aún sin tiempo para hacer estas preguntas con claridad se han apoderado ya del terreno donde podrán florecer y lo han logrado inventando nuevas formas de acción práctica…”
Lo que experimentamos es por suerte infinitesimal: nosotros transitamos, como podemos, e interactuamos, es lo que hacemos; en el ínter formamos redes de todo tipo que nos procuran todo tipo de resguardos; en la medida en que las traspasamos, mediamos . Resultamos banales y sin embargo somos centrales: nuestras acciones hacen la diferencia continuamente, se basan en la diferencia para producir nuevas diferencias aquí y ahora. De este modo, sumamos al caos al mismo tiempo que hacemos sentido: la diferencia es la unidad mínima y máxima de intercambio- por unidades intermedias tenemos la serie infinita de cifras con que los distintos regímenes buscan sistematizar su operación, invalidar nuestra acción. Más que ilusión, lo que nos permite la diferencia es una suerte de compensación.
La red Internet como soporte, el ordenador como metamedio y la World Wide Web como servicio público, configuran un nuevo territorio virtual de alcance global donde albergar la producción cultural de los nuevos y los viejos medios, transformando además la información geolocalizada en un producto dialógico y por ende vivo. Toda pregunta acerca de dónde podemos situar hoy cualquier actividad cultural, debe partir por tanto de las intersecciones actuales entre el territorio socioecológico de la gran economía y el territorio comunicacional de las nuevas y las viejas tecnologías.
Esta posición de partida nos obliga a evaluar los vínculos culturales, sociales, económicos y políticos entre ambos, vínculos que a su vez se encuentran histórica y estratégicamente geolocalizados a través del desarrollo diacrónico de las propias tecnologías de información y comunicación. El análisis exhaustivo de estos vínculos nos permitiría refinar la dicotomía analítica del territorio dual mostrando los circuitos de alimentación mutua que se dan y se han dado en la práctica cultural efectiva dentro del territorio socioecológico medial. Trabajar en función de las distintas escalas geográficas y temporales debe ser un requisito esencial en el seguimiento de estos vínculos.
“…Es importante y urgente hablar de verdad a los que vinieron a ver nuestra película. “De verdad” significa: dónde están ellos y dónde estamos nosotros. De modo que debemos conseguir que puedan hacer preguntas si les apetece o contestar a lo que hemos preguntado. El espectador debe poder pensar…”
Si no es posible hablar desde la utopía, hablaremos al menos desde la heterotopía porque necesitamos de un punto en el que poder detenernos, literalmente, y nos encontramos cómodos con el hecho de que sea precario. No nos disgusta el hecho de que este punto pueda estar abierto o cerrado, de que requiera de un ritual y que éste sea más circunstancial que condicional. Estamos contentos con la posibilidad de que la heterotopía que planteamos esté desviada, y aún más con la posibilidad de que la experiencia, siendo conjunta, sea mezclada .
No obstante, enfrentar el alcance del territorio virtual actual requiere, además de estudiar y geolocalizar los procesos diacrónicos que lo anteceden y la disposición sincrónica que presenta en todos los niveles señalados, explorar en profundidad sus potencialidades técnicas. El imperativo de explorar las potencialidades técnicas del territorio virtual responde a la metamorfosis radical de los medios, esto es, al núcleo dialógico de los dispositivos digitales. En este sentido los medios analógicos son tecnologías físicas y monológicas, mientras los medios digitales se sustentan en tecnologías dialógicas que no dependen ya exclusivamente de la capacidad de un soporte material dado para sustentar durante un tiempo finito cantidades limitadas de un tipo u otro de sustancia expresiva distinta. El núcleo de los nuevos medios reside, más allá de las continuas actualizaciones de software y de hardware, en el concepto de hipermedia. El núcleo dialógico de las tecnologías digitales nos permite no sólo analizar y proyectar sino construir de forma efectiva nuevas y múltiples topografías de las prácticas culturales sobre el territorio virtual. Otorgar la primacía de la novedad a esta tendencia y no a la económica, es simple. El capitalismo de toda suerte mantiene siempre estable un viejo principio de sobra conocido: explotar todos los recursos socioecológicos posibles para redistribuir inequitativamente sus resultados. Mientras el paso de la producción cultural monológica a la dialógica supone una transformación radical. Sobre este escenario ha de ubicarse toda propuesta de acción cultural. La construcción de utopías productivas se sitúa hoy entre el acto y la potencia de los nuevos medios en cuya pugna se debate la realización, o no, de un nuevo espacio público.
“… o sea, para poder hablar realmente de Tout va bien nos situaremos fuera de la película. Hablaremos de la máquina fuera de la fábrica que la usa. Buscaremos la base de la discusión fuera del cine para tener una visión mejor de él al volver y para encaminarnos mejor hacia los problemas de la vida real, de los cuales el cine habrá sido sólo una parte…”
Desde este punto, nos dirigimos a la esfera pública - que al igual que el espacio ha tenido a bien fragmentarse, multiplicando las disputas- para hablar de aquello que llamamos arte y de aquello que despachamos como cultura popular, para abordar sus intersecciones y explorar las mediaciones, intentando figurar otras rutas para transitar por los nuevos mapas cognitivos. Si bien los ejercicios de diferencia son parte de este juego, no aspiramos a que nuestros enunciados tengan el peso de las definiciones sino todo lo más a plantear algunas proposiciones con miras a iniciar un dialogo. Por último, si utilizamos el plural para hablar es porque así nos podemos mantener comunes; nos parece perfecto seguir siendo comunes. Si podemos pues, sumemos como todo y como todos, al caos.
La dificultad reside entonces en situarse correctamente en el plano de las intersecciones entre ambos territorios. La distancia debe medirse aquí y ahora no como distancia crítica, sino como distancia comunicacional: desde dónde y hacia dónde. De este modo la distancia se articula en función de lo tecnológico y de lo simbólico. A la primera pregunta responde por nosotros nuestro propio territorio socioecológico, espacial y temporalmente situado, a la segunda, debemos responder a través de la configuración del territorio virtual como espacio público y global. Desde esta relación de dependencia dialógica se infiere la necesidad de construir nuevas herramientas simbólicas a través de las tecnologías que permitan acortar, equilibrar y respetar la distancia comunicacional, reclamando para ello la realización de ciertas potencialidades de los hipermedios. La primera y más evidente se encuentra en las diferencias lingüísticas de corte cultural o disciplinario. Pero la traducción se enlaza aquí con el desequilibrio imperante entre las distintas historiografías mediales y prácticas culturales presentes en el territorio virtual donde los contenidos deben responder a la escala. Esto no significa que todo grupo cultural diferenciado deba obligatoriamente hacer uso de las tecnologías digitales. El estableciendo de un equilibrio en la distancia comunicativa no depende de la imposición del tipo de medios de comunicación e información a utilizar. Al contrario, el respeto moral y epistemológico hacia el uso cultural de los medios y del propio territorio socioecológico, como en el caso de las culturas orales contemporáneas, depende en gran medida del mantenimiento de las distancias comunicacionales existentes mediante el uso plural de la representación en el territorio virtual, cuya extensión remite a su inclusión obligatoria. En este sentido, acortar y equilibrar tecnológicamente la distancia comunicacional implica su mantenimiento desde el punto de vista cultural.
“… No abandonaremos Tout va bien, saldremos de ella para ir a otro lugar, a Vietnam por ejemplo, ya que tú has vuelto de allí. Pero lo importante es que iremos allí por nuestros medios ¿De qué medios hablamos? Los medios técnicos y la manera de usarlos socialmente. Tú en la foto de Vietnam, nosotros en la película en París… Por una vez no estaremos solos, estará también el espectador. Será un productor y un consumidor a la vez, y nosotros seremos también las dos cosas a la vez…”
En primer término tenemos al arte, que se llama así porque puede y porque eso le permite acceder a una serie de prerrogativas discursivas y prácticas relacionadas con la autonomía relativa del arte, y con ello a toda suerte de privilegios simbólicos y no simbólicos que forman parte del presupuesto del sistema hegemónico y que se distribuyen diferencialmente según rubros específicos y con fines estratégicos. Si por sistema hegemónico entendemos a las industrias culturales y al régimen mercantil que dicta el éxito de los productos, entonces poder o no poder no es exactamente una cuestión de crear o no crear, acción nominalmente sobrevalorada en los lineamientos que establecen los programas de incentivos artísticos -sean gubernamentales o privados-, reemplazada por criterios de producción para su aplicación y subvalorada a la hora de la evaluación, y convenientemente revalorada para efectos de su distribución o promoción. En la economía de la post-producción , crear o no crear es tan relativo y a fin de cuentas tan maniqueo como innovar o no innovar: lo que importa es conectar.
La distancia comunicacional se mide entonces desde del territorio virtual hacia el territorio socioecológico. Para ello resulta imprescindible conocer detalladamente cómo se están definiendo sus fronteras. El acceso al territorio virtual está delimitado por dos lindes principales, una exógena, referente a los dispositivos materiales, y otra endógena referente a los contenidos inmateriales. Ambas se dibujan, como ocurre en el territorio socioecológico, en términos de movilidad y propiedad. Ambas, dependen fuertemente de los sistemas monológicos de gestión, producción y distribución cultural surgidos en el contexto de las tecnologías analógicas. Mientras la desigual distribución de infraestructuras y dispositivos derivada de factores económicos y políticos debe ser minimizada, debemos respetar las diferencias de tipo cultural sobre el territorio socioecológico . La Unión Internacional de Telecomunicaciones , la unión de Estados y empresas “comprometida para conectar el mundo”, constituye el organismo regulador más importante a nivel internacional en lo que concierne a la delimitación de las fronteras exógenas del territorio virtual. En cambio, dentro de la frontera endógena sí debe defenderse sin restricciones políticas, económicas o culturales el acceso público y global a los contenidos inmateriales. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual , dependiente también de las Naciones Unidas, constituye el mayor órgano rector de las fronteras endógenas del territorio virtual, en la medida en que controla el marco legal al que debe sujetarse la redacción de las distintas legislaciones nacionales en la materia . Frente a y dentro de ella han surgido nuevas alternativas que polemizan con su definición de la propiedad favoreciendo la movilidad pública y universal. No obstante, ninguno de los dos bandos parece estar investigando en profundidad el alcance de la transformación dialógica de las tecnologías. Paradójicamente, es este un ámbito plagado de desinformación donde todos los datos son difusos, controvertidos e incluso inexistentes . En esta tesitura resulta difícil evaluar el derecho a construir y transitar un territorio virtual que sea público y global, cuando ni los contenidos que deben formar parte de éste se conocen suficientemente, ni los actores incluidos en el proceso han sido estudiados detalladamente de forma específica.
“…Casi todo el mundo ha visto ya esta foto… ¿Cómo la ha usado cada uno para ir a Vietnam?... Porque también el Dr. Kissinger va a Vietnam varias veces al año y precisamente alguien como él nos preguntará ¿por qué esta foto? ¿qué tiene que ver con Tout va bien? Él y sus amigos nos dirán que mezclamos cosas, que más nos valdría hablar seriamente de la película, de arte…”
En una segunda instancia tenemos aquello que denominamos genéricamente como cultura popular y que tiene lugar al margen del sistema, o más bien en las brechas que se producen en el sistema, en donde proliferan de modo liminal y evanescente todo tipo de experimentos imprevistos de vida. Es ahí donde los modos comunes de producción y reproducción cultural recurren a la manipulación y apropiación de tecnologías, siguiendo la lógica de post-producción y contestando el espacio expresivo exclusivo del arte con una acción rizomática que no solo conecta distintos regímenes sino que subvierte transitoriamente sus términos. Se trata de otra industria cultural, que prescinde de los presupuestos convencionales y se sustenta en esquemas informales de operación en donde el trueque y el don son divisas legítimas. Es así que en la intersección de dos paradigmas que reconfiguran de continuo al mundo contemporáneo - los cambios demográficos y las revoluciones tecnológicas - emerge un tercer paradigma para el milenio en ciernes: la autonomía de las periferias.
Trabajar en las intersecciones del territorio dual nos obliga a asumir, además de la distancia comunicacional, la interdependencia sistémica de las redes en el territorio socioecológico y en el territorio virtual. Esta interdependencia es claramente asimétrica, pero revisar los modos en que se utilizan los nuevos medios puede ayudar a paliar desigualdades y restaurar poderes. Las redes sociales que conforman el conjunto de poderes subalternos establecen comunidades transnacionales en línea sostenidas por un interés común que marca su diferencia. La comunidad del arte es una entre ellas. Su búsqueda de una autonomía relativa las lleva a posicionarse en estratos diferenciados donde no se explota todo el potencial que ofrece el hipermedia. “Todo lo que puede ser enlazado debe ser enlazado” es la consigna dialógica del territorio virtual. Sin embargo, las comunidades subalternas, on y off line, continúan trabajando en paralelo.
Las intersecciones entre ellas deben ampliarse, fortalecerse y fomentarse. La autonomía no se encuentra ya en el modelo de espacio independiente, sino en la capacidad de desplazarse y actuar por distintos espacios, en la capacidad de ampliar las redes y los recorridos en el territorio dual. Esto significa, para la cuestión que nos ocupa, que la autonomía del arte hoy no se hará plenamente efectiva a menos que la comunidad artística trabaje con las demás comunidades y viceversa.
“… Intentaremos explicar los elementos que forman esta foto. Por un lado, explicaremos cosas como si fuera una estructura molecular-fotográfica, y por otro, como si fuera una célula nervioso-social…”
En el sistema del arte , el heroísmo pasa por condición de excepcionalidad y por el establecimiento de patrones y convenciones que permiten establecer y garantizar esta reputación, y circuitos que operan movilizando recursos de acuerdo a un orden jerárquico en el que la idea es preeminente y es seguida por la ejecución, la distribución, la promoción y el consumo. Este proceso descansa sobre la especialización de todos aquellos que intervienen en él y que respetan esta división del trabajo como si de un estatuto sagrado se tratara. Ubicua en la medida en que permea con mayor o menor grado de deformación todas las instancias discursivas, la racionalidad que recurre a la evocación, la asociación y la distinción para validar el sentido, fijar los estándares y delimitar la eficacia de las obras que produce un sistema en el que la simulación es espectáculo y viceversa.
La respuesta al ¿cómo? pasa por la investigación y el desarrollo de nuevas interfaces públicas que permitan a las distintas redes trabajar conjuntamente en base a la interdependencia y la distancia comunicativa. Que permita a las distintas redes subalternas utilizar el gran volumen de información disponible de forma geoestratégica. Como lo hicieron los vietnamitas con los medios del mundo libre a través de Jane Fonda y como lo hicieron los medios del mundo libre a través de Jane Fonda y los vietnamitas. Se trata de aplicar los usos de las redes hegemónicas a las prácticas comunicacionales de las redes subalternas. Veamos ejemplos. La UIT ha producido una aplicación cartográfica que proporciona una visión a escala mundial del estado de desarrollo de las telecomunicaciones, llamada ITU Global View . Para producir esta interfaz se ha requerido, al menos, de un diseñador, un estadista y un programador, pero esta aplicación responde en realidad a un cambio de paradigma: “Los actuales métodos de trabajo tienen poco que ver con los procedimientos de antes (…). La generalización de los procedimientos electrónicos introducidos en los últimos años 90 y la reforma radical de los procedimientos de aprobación en 2001 han reducido hasta en un 95% el tiempo necesario para adoptar los textos técnicos definitivos. La reforma de los procedimientos era la prioridad del UIT-T hace cinco años, pero hoy lo más importante es sentar principios de cooperación y colaboración. Actualmente todos admiten que las características del mercado de las TIC no permiten actuar separadamente. Es por ello que hace ocho años el UIT-T empezó a favorecer decididamente los contactos con otras organizaciones de normalización, desde importantes entidades de la industria hasta pequeños grupos dedicados a una determinada tecnología. La UIT, que es la única organización de normalización de las TIC realmente mundial, ha asumido una función rectora para convocar a los más destacados representantes de los grupos de normalización de las TIC de todo el mundo a fin de fomentar la cooperación entre organizaciones y evitar la duplicación de iniciativas” .
“… como cualquier otra foto es físicamente muda, habla por boca del texto escrito al pie… el texto no debería decir que Jane Fonda pregunta sino que escucha, esto es evidente…quizás quiere decir que la foto se tomó al azar mientras la actriz militante hacía preguntas al pueblo de Hanoi. Por lo tanto, el detalle de la boca cerrada no importa pero después veremos que no es casual, o más bien, que si es casual la casualidad se explota según la necesidad lógica del capitalismo, la de enmascarar lo real a la vez que lo revela, o sea, la necesidad de engañar al cliente sobre el producto…”
En el orden del ruido , el heroísmo es una condición de supervivencia y como tal está permeado por una noción de sacrificio que integran al productor y al receptor en un festival de carácter casi ritual, es decir - nuevamente- liminal. Si en general las revoluciones tecnológicas son responsables de difuminar la distancia entre productores y receptores, la ausencia de roles especializados y el modo de operación descentralizado del orden del ruido hacen aún más difusos estos límites, abriendo un margen de potencialidades que transporta los deseos de los presentes de un extremo al otro. La consagración de un productor en este ámbito deriva de su capacidad mimética para comunicar lo mismo que de su habilidad táctica para realizar las maniobras astutas que demandan las situaciones polimórficas y compartir con su audiencia un conjunto de descubrimientos que adquieren un tono emblemático, no por contingente menos vivificante: un enunciado del aquí y el ahora. Si no fuera porque la distinción entre lo puro y lo impuro parece irreductible toda vez que los términos permanecen mutuamente amenazantes, podríamos ver lo transversal: a uno y a otro lado encontramos relatos de profetas sin honor, héroes románticos, inspirados y condenados .
La primera interfaz pública y global es la World Wide Web. Pero el fundamento de la Web no lo constituye el lanzamiento en 1991 de la primera aplicación hipermedia en línea como servicio público sino las actividades masivas de los usuarios. En este sentido, debemos expresarnos con propiedad porque los usuarios no participan en la Web, son la Web. Sus prácticas culturales en línea constituyen hoy la verdadera “Memory of the World” y no el proyecto de la Unesco bautizado con este nombre , o las pretensiones beatíficas de Google por digitalizar la documentación del Planeta. El núcleo dialógico de las tecnologías digitales depende enteramente de nosotros como usuarios. Situarnos como agentes en la intersección contemporánea de este territorio dual que habitamos implica reconocernos en plural como actores que conservan, almacenan, producen, distribuyen y consumen un gran volumen de información medial de todo tipo, fuera y dentro del territorio virtual. Todo lo cual indica que las redes subalternas tienen hoy la capacidad de actuar utilizando las mismas herramientas que las redes hegemónicas. Sus desigualdades no radican sólo en una cuestión de escala sino también en el grado de cohesión e interdependencia mutua. Volvamos al ejemplo. Green Peace y Amigos de la Tierra son dos de las mayores organizaciones no gubernamentales dedicadas al medio ambiente, una cuestión necesariamente global. Cada una de ellas posee varios sitios webs en relación a los países donde han logrado extender sus oficinas. Cada una de ellas mantiene campañas independientes contra el Cambio Climático . Incluso la UIT está trabajando sobre el Cambio Climático . No obstante, ninguna de ellas, se está preocupando por reflexionar cómo puede ser enlazado todo lo que debe ser enlazado.
“…Si nos fijamos en el vietnamita de detrás de la actriz vemos enseguida que la expresión es totalmente distinta de la de la militante americana, aunque no se vea qué mira se ve que su cara refleja a qué se enfrenta a diario…no es sólo la cara de un revolucionario, es un revolucionario vietnamita…es una cara que ha ganado la independencia de su código de comunicación…esta cara vietnamita no necesita palabras debajo, por todo el mundo dirán que es vietnamita y que los vietnamitas luchan para echar a los americanos de Asia…”
Desde este punto heterotópico como posición de otredad con respecto tanto al sistema del arte como al orden del ruido, buscamos enlazar todo cuanto puede ser enlazado entre los dos términos pero nos topamos con una condición substancial para realizar la función del tercer término: necesitamos superar la distinción entre puro e impuro y establecer un marco común para ambas prácticas, respetando no obstante las diferencias que les son constitutivas. Lo encontramos en la simetría de sus fines: las dos prácticas se deben a sí mismas (“el arte por el arte” viene a ser tan válido como “el baile por el baile”); aspiran a generar comunidad no sólo al interior sino también al exterior y para ello apelan a nuestra complicidad; nos interpelan por medio de la novedad de formas y estilos inconmensurables; nos invitan a participar del momento de la sensación verdadera. La vida puede y debe ser más intensa.
Tomemos otro fenómeno global. Hablemos de arte. Su expansión sobre el territorio socioecológico tampoco tiene precedentes, como ocurre con la escala actual del cambio climático o de las nuevas tecnologías. En el caso del arte, no sólo se expande la institución, sus ferias, sus museos, sus galerías, sus bienales, sus trienales, sus conferencias… se expanden también sus propios medios. Enlacemos intereses y tomemos un ejemplo más de práctica cultural centrándonos en un autor concreto. Antonio Muntadas es uno de los artistas multimedia más prolíficos y reconocidos en la escena internacional del arte. Antoni Muntadas ha realizado un trabajo excelente, entre muchos otros, llamado The File Room . Ahora bien, este trabajo, parte de una serie de trabajos inconclusa llamada On Translation (OT), que versa sobre la creación social de una base de datos en línea, esto es, pública, acerca de obras censuradas sólo remite a sí mismo. En cierto sentido se autocensura. Intenta romper los muros que retienen la información dentro de un exclusivo sitio web. No obstante, encontramos en línea proyectos diversos a su vez aislados en sus correspondientes sitios web, que están trabajando sobre el mismo tema. Electronic Frontier Foundation , OpenNet Initiative o Irrepressible.info , son algunos de los que hemos conseguido localizar en el territorio virtual. Mi pregunta es, para el caso del arte: ¿Por qué nadie parece estar trabajando sobre el desarrollo de nuevas interfaces que respondan a la escala de los fenómenos que aborda? ¿Por qué está absorbiendo continuamente nuevas localizaciones, nuevos medios, nuevas culturas, nuevas problemáticas pero no se está interrogando, al menos no lo suficiente, sobre cómo enlazar todo lo que puede ser enlazado?
“… Pero miremos la cara de la actriz americana sin el resto de la foto. Se ve al momento que no refleja nada o, más bien, que sólo se refleja a sí misma. Pero ese sí misma no está en ninguna parte, perdida en la inmortal piedad de una Pietà de Miguel Ángel…La cara vietnamita era una función que reflejaba la realidad, la de ella es una función que refleja una función…”
La mediación entre una y otra práctica pasa por la traducción de acciones de un sistema a otro, pero no puede quedar confinada al tránsito circular de lo subalterno a lo hegemónico a lo subalterno, pues deja escapar un volumen masivo de hechos y significados y reduce en lugar de enriquecer el texto: se quedan en algún lugar del camino la puntuación, el interrogante micro-narrativo y la cualidad experiencial . Por otra parte, esta acción socava los presupuestos autonómicos de ambas instancias, que verídicos o ficticios, aportan a cada práctica una valores performáticos que son parte integral de su épica. La traducción es sólo parte del hecho global de la mediación, y cumple su función cuando empuja los límites y trastoca los términos, proyectando un espacio en el que se emplaza la diferencia como factor de convivencia y se establece la heterogeneidad como principio de toda red que se quiera operativa.
Formulemos estas cuestiones a la inversa y vayamos hacia la intersección entre arte, ciencia y tecnología. Ésta constituye un foco de interés para las redes hegemónicas como lo demuestran los trabajos de evaluación realizados en Estados Unidos, Reino Unido y también, siguiendo su estela, España . La Unesco también tiene un portal dedicado a ella y todo, especialmente, porque esta intersección está generando ya considerables beneficios a distintos Estados y empresas. Algunas prácticas nos están enfrentando cara a cara con lo que podemos hacer y no hacemos, pero lo están haciendo indirectamente, utilizando un tipo de narrativa que oscurece su potencial y el nuestro. OT: Social Network, otra obra, ésta off line, de Muntadas que trabaja precisamente sobre el poder de las interfaces para relacionar y extraer datos del territorio virtual, está expuesta actualmente en el Museo Centro de Arte Reina Sofía , cuando su posición óptima estaría en la Web. El Museo activa así su geoestrategia monológica de control sobre los significados, la misma que aplica la Unesco al definir los criterios de selección de nuestra “Memory of the World”. En el folleto anexo a la exhibición de la obra que puede tomarse libremente en la sala se lee: “El OT:SN evidencia que el nuevo valor de la información no subyace ni en la información per sé ni en la fuente, sino en las interfaces que le permitirían al público en generar nuevos significados” . No obstante, la información y las fuentes, de facto, son un valor en sí mismo, un fin y no un medio, y las interfaces nos permiten, no como público (monologismo), sino como usuarios (dialogismo), actuar de forma efectiva desde el plano de las intersecciones sobre el territorio dual.
“… ¿Por qué no llevar la estatua a donde haya una catástrofe para inspirar en la gente piedad? La estafa del arte capitalista y del humanismo se vería al instante. Las estrellas no pueden pensar, sólo son funciones sociales, son pensamiento y hacen pensar…”
En cuanto a la transposición como acción de mediación, el giro etnográfico del arte es inevitable y e incluso deseable por cuanto sirve para cuestionar las nociones de autenticidad y facilita la introducción de poéticas de la alteridad en el circuito cerrado del arte, aunque siempre corre el riesgo de recurrir al otro como si de se tratara de un recurso natural y en los peores casos abusa de la mitificación primitivista o recurre a la estetización estupidizante, suplantando, a fin de cuentas, la realidad por su simulación más crasa.
Global TestMarket se anuncia en su web como “una experiencia gratificante” . Si bien dudo mucho que esto sea cierto, lo que sí resulta gratificante es analizar su propuesta. De todos los sitios web mencionados aquí ninguno como Global TestMarket para inspirar lo que puedan ser los modos abiertos de acción cultural en el territorio dual contemporáneo. Global TestMarket está disponible en: alemán, árabe, chino (moderno), chino (tradicional), coreano, danés, español, finlandés, francés, francés (canadiense), griego, holandés, húngaro, indonesio, inglés, italiano, japonés, malayo, noruego, polaco, portugués, ruso, sueco, tailandés y turco. Global TestMarket se ha presentado directamente a mi correo electrónico personal ofreciéndome beneficios: “Sus opiniones son valiosas. Sea miembro de Global TestMarket y reciba dinero por completar encuestas en línea que influyen en el desarrollo de nuevos productos y servicios” . Pero, como acaban de leer, no sólo me ofrece beneficios económicos sin moverme de casa y valoran mis humildes opiniones, para Global TestMarket no soy sólo un consumidor: “GlobalTestMarket es impulsada por uno de los más destacados proveedores de estudios de mercado del mundo. Tenga la confianza de que sus encuestas pagadas en línea influirán directamente en empresas destacadas de todo el mundo” . Es decir, se garantiza que mis intereses, que son también los de tantos otros, serán materializados en el territorio socioecológico, y de esto sí no me cabe la menor duda ¿Alguien da más?
“…No pudimos dejar de ver que el pie de la foto mentía cuando decía que la actriz hablaba con los de Hanoi pues la foto muestra que escuchaba…Pero si la revista hace esto… no es porque aún actúa como actriz y no como militante sino al contrario, porque como militante no se hace aún preguntas sobre qué nuevo enfoque puede aplicarse a su función de actriz, técnica y socialmente, o sea, no ve la actividad militante como actriz aunque la invitaron precisamente como actriz militante y hablaba desde un sitio diferente del de donde está en Norteamérica, lo que interesa a los vietnamitas…”
Creemos que lo que puede surgir entre una y otra práctica y que planteamos como modo abierto de acción cultural es un aprendizaje polivalente que nos lleva a generar nuevas entidades híbridas que se desenvuelvan como entidades mutantes hasta dar con la medida de su viabilidad, que no es otra que la de la fecundidad que redunda. En estos términos, la mediación que proponemos nos remite a la posibilidad de entrever un ur-futur.
Y efectivamente alguien da más, y somos nosotros, porque ese “nosotros” anónimo es la Web y en este sentido conformamos la mayor de las redes. Todos nuestros itinerarios en línea, que son también itinerarios sobre el territorio socioecológico, producen la información de mayor valor geoestratégico hoy. Esta es la información que nos sitúa como consumidores (monologismo), como el agente último pero pasivo del que depende toda la cadena de transacciones de la economía a gran escala: “(Google) No importa si el usuario está abriendo una bitácora en Blogger, subiendo un vídeo a YouTube, usando un editor de textos en Google Docs, almacenando su historial médico en Google Health o instalando el Chrome, todos acaban en el puerto californiano que es este centro de privacidad que sólo reconoce la jurisdicción de Mountain View, Estados Unidos, y en donde no se sabe muy bien qué se hace con los datos. El negocio de los datos es mucho más rentable de lo que un usuario poco informado pueda pensar. Un dato aislado no vale nada; los datos que un usuario genera al usar todos estos servicios no tienen precio. (…) Pero el juego con los datos privados en Internet no es exclusivo de Google. Pocos usuarios de Blogger, de los que cuelgan sus fotos en Flick o sus vídeos de YouTube o hablan con sus amigos a través de Facebook o Twitter, han leído las condiciones de uso de estos servicios. La mayor parte de ellas, que incluyen las de tratamientos de datos de carácter personal, están en inglés y sujetas a la legislación estadounidense. Las traducciones al castellano, como indican en Facebook, se ofrecen sólo a ‘título informativo’” . La cuestión radica aquí, no sólo en la protección de la privacidad , sino en la visualización pública y global del núcleo dialógico de los nuevos medios y el potencial que nos ofrecen. Estos constituyen herramientas geoestratégicas que nos pueden permitir habitar y construir como usuarios conscientes el territorio socioecológico, como usuarios que pueden recuperar, si alguna vez fue también nuestra: la esfera pública.
“… Por eso ella también cubre el hecho de que el hecho importante de la foto es escuchar…Hay que decir lo contrario de lo que se dice, hay que decir ‘escucho a los vietnamitas que me contarán que paz quieren’ y hay que decir como americano ‘tendré la boca cerrada porque no tengo nada que decir’…lo demás es pura farsa.”
México DF, invierno 2008
* Escrita y dirigida por Jean-Luc Godard y Jean Pierre Gorin en Francia, 1972: “is set in 1972, i.e. four years after the "events" of 1968. President De Gaulle and his successor president Pompidou had rolled back the would-be revolution and the political right wing held France in its grip. And yet "everything's fine" (tout va bien). Relations between people have changed. A factory is occupied, a woman striker phones her husband and tells him to mind the children, a Communist Party militant sells party literature in a supermarket and is ignored by young people (his party dominated the left before 1968). Written by Albert Rozenboom [publicado en línea] http://www.imdb.com/title/tt0069398/plotsummary [09/10/08]
Notas tomadas de la película, Letter to Jane: An Investigation about a Still, escrita y dirigida por Jean-Luc Godard y Jean Pierre Gorin en Francia, 1972, como presentación de Tout va bien a través del análisis de una foto aparecida en la prensa internacional de su protagonista, Jane Fonda, en Vietnam. Letter to Jane está disponible en Youtube fragmentada en seis partes: (I) http://www.youtube.com/watch?v=kTjLmonnmWs
(II) http://www.youtube.com/watch?v=eYng-j4Qj3g&feature=related (III) http://www.youtube.com/watch?v=TQCfJQBjujI&feature=related (IV) http://www.youtube.com/watch?v=3ctMM-vEWWE&feature=related
(V) http://www.youtube.com/watch?v=iEZbRuQ9tZw&feature=related (VI) http://www.youtube.com/watch?v=-dv9x4OHhr4&feature=related [10/10/08]
Cf. Arjun Appadurai, 1996, Modernity at Large: Cultural Dimensions of Globalization, University of Minnesota Press, Minnesota.
Cf. Bruno Latour, 2008, Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del actor-red, Manantial, Buenos Aires.
Cf. Lev Manovich, 2005, El lenguaje de los nuevos medios de comunicación, Paidós, Barcelona.
Cf. Michel Foucault, 1967, “Of Other Spaces. Heterotopias” [publicado en línea] http://foucault.info/documents/heteroTopia/foucault.heteroTopia.en.html [05/10/08]
Cf. Nicolas Bourriaud, 2004, Postproducción, Adriana Hidalgo, Buenos Aires.
Cf. Néstor García Canclini, 2006, Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad, Gedisa, Barcelona.
Unión Internacional de Telecomunicaciones:
http://www.itu.int/net/home/index-es.aspx [10/10/08]
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual:
http://www.wipo.int/portal/index.html.es [10/10/08]
Cf. Fernando Carbajo Cascón, 2007, “Propiedad y acceso en la Sociedad de la Información: autores, industria y usuarios”, Laboratorio del Procomún, Medialab-Prado Madrid, 18 de octubre [conferencia en vídeo] http://medialab-prado.es/article/propiedad_y_acceso_en_la_sociedad_de_la_informacion_autores_industria_y_usuarios [09/10/08]
Creative Commons:
http://creativecommons.org/ [09/10/08]
Licencia Pública General de GNU:
http://www.gnu.org/licenses/licenses.es.html [09/10/08]
Open Software License:
http://www.opensource.org/licenses/osl-3.0.php [09/10/08]
Licencia BSD (Berkeley Software Distribution):
http://es.wikipedia.org/wiki/Licencia_BSD [09/10/08]
Coloriuris:
http://www.coloriuris.net/ [09/10/08]
Cf. Julian Sánchez, 2008, “750.000 lost jobs? The dodgy digits behind the war on piracy”, Ars Technica, 7 de octubre [publicación en línea] http://arstechnica.com/articles/culture/dodgy-digits-behind-the-war-on-piracy.ars [10/10/08]
Cf. Howard Becker, 1984, Art Worlds, University of California Press, California.
ITU Global View:
http://www.itu.int/ITU-D/connect/gblview/index.html [10/10/08]
http://www.itu.int/net/about/itu-t-es.aspx [10/10/08]
Cf. Jacques Attali, 1984, Ruido: Ensayo sobre la economía política de la música, Siglo XXI Editores, México.
Cf. Hakim Bey, “The Palimpsest” y “Temporary Autonomous Zones”, http://www.hermetic.com/bey/
[04/10/08]
Memory of the World, Unesco:
http://portal.unesco.org/ci/en/ev.php-URL_ID=1538&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html [10/10/08]
Green Peace International:
http://www.greenpeace.org/international/ [10/10/08]
Amigos de la Tierra Internacional:
http://www.foei.org/ [10/10/08]
http://www.foei.org/es/campaigns/climate [10/10/08]
http://www.greenpeace.org/international/campaigns/climate-change [10/10/08]
http://www.itu.int/themes/climate/ [10/10/08]
Cf. Barriendos Rodríguez, Joaquín, 2006, Geoestètica i transculturalitat. Polítiques de representació, globalització de la diversitat cultural i internacionalizació de l’art contemporani, Fundació Espais d’Art Contemporani, Girona.
The File Room:
http://www.thefileroom.org/ [10/10/08]
Electronic Frontier Foundation:
http://www.eff.org/[10/10/08]
OpenNet Initiative:
http://opennet.net/ [10/10/08]
Irrepressible.info:
http://irrepressible.info/ [10/10/08]
Arjun Appadurai, op. cit.
Puede verse una reseña de todos ellos en el Libro blanco de la interrelación Arte, Ciencia, Tecnología en España, FECYT, 2007 [publicado en línea] http://www.fecyt.es/fecyt/docs/tmp/115539236.pdf
[10/10/08]
Digi-arts Unesco Knowledge Portal:
http://digitalarts.lcc.gatech.edu/unesco/index.html [10/10/08]
Máquinas y almas. Arte digital & Nuevos Medios, MNCARS:
http://www.museoreinasofia.com/s-artistas-contemp/home.php
[10/10/08]
Mariátegui, José Carlos, 2008, ON TRANSLATION: SOCIAL NETWORKS. Haciéndolo visible, haciéndolo público, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.
Global TestMarket:
http://www.globaltestmarket.com/ [10/10/08]
Idem
Idem
Llaneza, Paloma, 2008, “Adiós a la privacidad en la Red”, El País, 12 de octubre [publicado en línea] http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Adios/privacidad/Red/elpepurtv/20081012elpepirtv_1/Tes [12/10/08]
International Working Group On Data Protection in Telecommunications:
http://www.datenschutz-berlin.de/content/Europa+%252F+International/International+Working+Group+on+Data+Protection+in+Telecommunications++%28IWGDPT%29 [11/10/08]
Privacy International:
http://www.privacyinternational.org/ [11/10/08]
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